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Historia

Con el envidiable marco de las serranías minuanas y bajo la égida del cerro que alberga en su cumbre el santuario de la virgen que le da nombre, “Lomas del Verdún” ha venido trazando su rumbo en el ya rico historial del Corriedale uruguayo sin milagros, sino con un trabajo de particular estilo y singular conducción.

Nacida en 1984 y conformando sus planteles con vientres provenientes de Monzón Heber, Refugio, La Esmeralda, San Salvador, Santa Luisa y hasta de María Behety, de Argentina, la cabaña ha desarrollado su accionar genético a partir de la estricta conducción técnica de Sergio Evia, que no tuvo ni prisas ni pausas a la hora de seleccionar desde donde partir: tras las matrices llegaron los padres, adquiridos individualmente o en sociedad y más recientemente el semen de Nueva Zelanda, orientándose el establecimiento, desde hace más de un lustro, hacia un producto de mejor largo y conformación de res, afinando poco a poco el grosor de la lana pero cuidando de no perder peso de vellón.

La presión de selección está asegurada: en los tapices verdes, naturales y empraderados, del establecimiento, unos 500 vientres de pedigrí brindan otros tantos hijos cuyo tercio superior, cada año, pasa a mejorar esa base genética o a satisfacer la demanda de sus clientes a partir del remate que la cabaña efectúa al finalizar el verano. El resto de producción se engorda y embarca y en los últimos tiempos ha sido la corderada que a mejores precios se vendió para su exportación en pie.-
La confirmación de lo que se hace en los bretes llega todos los años cuando la producción se expone ante los expertos.

Desde 1991 la cabaña ya sabe lo que es obtener grandes campeones en el Prado: desde entonces se recogieron ya nueve cucardas tricolores para otros tantos vientres y desde 1993 el premio conjunto del género no tiene otro ganador. Sucesos similares se producen en las muestras a las que concurren sus reproductores: a la fecha la cabaña suma 80 Grandes Campeonas.
Esos y otros premios en el Prado con borregos de pedigree y Puros de Origen, y en la muestra del Congreso Mundial de la Raza en vellones – “tonifican y a la vez responsabilizan. Pero lo que más nos impulsa es lograr la mayor uniformidad de nuestra majada”.

Los 2.000 Corriedale que se crían en las 600 hectáreas del predio y que conviven en medio millar de vacunos Hereford y 60 caballos Criollos, son manejados con intensidad, en un establecimiento de suelos duros pero donde no se escatiman las inversiones en instalaciones, genética y tecnología, donde tampoco se deja nada librado al azar. Otro número que refleja la precisión del trabajo la marca el porcentaje de pariciones, que no baja del 120%.